
“Quien calla, otorga”, válida la expresión para los concejales de Cauquenes que a excepción de los señores Manuel José Vergara del Río (RN) y Hernán Valenzuela Sepúlveda (DC) han sido los únicos que han dado la cara para afrontar y explicar sus protagonismos en los onerosos viáticos por concurrencia a capacitaciones tanto dentro como fuera del país en el lapso de los dos últimos años.
El silencio del resto mayoritario de los concejales Concha, Henríquez, Ceroni y Leiva –hasta el cierre de la presente edición- pese a la disponibilidad de espacios señalados por la radio Red Géminis y “La Voz de la Provincia”, insinúa la contundente y valedera denuncia en contra de cada uno de ellos que los deja en una crítica instancia ante la ciudadanía para aspirar a que sus respectivas colectividades políticas los consideren para una hipotética postulación a una reelección.
La situación de los concejales del conglomerado de la Concertación- Leiva (PS) y Ceroni (PPD) es aún de mayor confusión por la aparente inconsecuencia de sus posturas ante la carencia de decisión para pronunciarse clara y categóricamente en la evaluación global de la actual conducción municipal.
Los dichos del concejal Valenzuela en la intervención suya el martes último en la Radio Géminis en lo que se refiere a otro tipo de denuncias que tendrían como protagonista al alcalde Muñoz que esperan el formal patrocinio de a lo menos otro concejal para encauzarlas a los organismos pertinentes, políticamente al menos demanda un imperativo pronunciamiento de los dos concejales “concertacionistas”.
La ciudadanía está expectante y también vigilante para tener a su disposición los argumentos, fundamentos y “explicaciones” de los silenciosos concejales que demás está reiterarlo, nadie puede apuntarlos como ejecutores de ilegalidades en este cuestionamiento a los viáticos percibidos por el concepto de capacitaciones.
Claro que no siempre lo que es legal, es equivalente a ético y/o moral. Sobre todo cuando se actúa en política.
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